jueves, 25 de diciembre de 2014
Infinito azul
Doy vuelta las hojas de los arboles así como el reloj de arena que descansa en mis manos. Sonrío, lloro, siento los resortes de un cielo lleno de estrellas, algunas que aplastan con su luz, otras que descienden al apagarse.
Me quedo con un puñado de sal y arena a mis pies, nubes de marfil que se entrelazan a las de color ceniza anticipando algo: un viento de libertad quizá o una tormenta que hace falta disipar de nuestro sol.
Respiro, inhalando la dulzura de una mirada lejana que tiñe mis días de colores tibios, aunque no por eso dejan de ser fuertes. Hay algo dentro de esta infinidad azul.
Es el letargo de este diciembre, de este suspiro compartido al fin que llego para extenderme una mano y tener con quien dar vuelta a las hojas de los arboles así como también al reloj de arena que ahora descansa en nuestras manos.
Somos quienes manejan el tiempo, somos las agujas de un sentir compañero que se agita entre espuma y caracoles.
Exhalo, las flores marchitas se alejan con la marea, las que florecen me acarician como si supieran la verdad que recorre la arena caliente.
De una forma u otra vuelvo al centro, al mio, de a poco, entre brazadas y bocanadas de aire, vuelvo, hacia esa playa que nunca se fue de mi.
Me quedo con un puñado de sal y arena a mis pies, nubes de marfil que se entrelazan a las de color ceniza anticipando algo: un viento de libertad quizá o una tormenta que hace falta disipar de nuestro sol.
Respiro, inhalando la dulzura de una mirada lejana que tiñe mis días de colores tibios, aunque no por eso dejan de ser fuertes. Hay algo dentro de esta infinidad azul.
Es el letargo de este diciembre, de este suspiro compartido al fin que llego para extenderme una mano y tener con quien dar vuelta a las hojas de los arboles así como también al reloj de arena que ahora descansa en nuestras manos.
Somos quienes manejan el tiempo, somos las agujas de un sentir compañero que se agita entre espuma y caracoles.
Exhalo, las flores marchitas se alejan con la marea, las que florecen me acarician como si supieran la verdad que recorre la arena caliente.
De una forma u otra vuelvo al centro, al mio, de a poco, entre brazadas y bocanadas de aire, vuelvo, hacia esa playa que nunca se fue de mi.
Fénix Mars-.
miércoles, 10 de diciembre de 2014
El Vuelo
La lluvia simplemente no llega a saciar el desierto en la habitación continua, ni siquiera el más inhóspito de los granizos podría resquebrajar el cielo de esta noche.
Me empapo las sienes de sensaciones, recuerdos con sabor a almíbar que bajan lentamente hasta llegar a mis pies y escapan, se tiran de la cama en una huida eterna.
Recostada, observando el techo, no me canso de pensar en los ruidos del ambiente que enmudecen mis razones, mis miedos y mis sonrisas.
Un ventilador allá, una nube de sal encima mio, los gatos que juegan a descubrir el mundo entre las sabanas hasta que encuentran este cuerpo hilvanado de jazmines, de gotas de roció suaves que se comparten, que se sumergen entre los viajeros en celo que aun no se encontraron.
Me consumo con cada suspiro de otoño, con cada abrazo distante que mi alma se permite sentir.
Vuelo entre cada palabra dibujada, entre los versos que escribo y que lloro sin pensar.
Nadie, jamas, se dará cuenta de cuanto abismo hay en este mar de posibilidades y nadie, jamas, sabrá que a el me he arrojado hace tiempo.
Vuelo libre, esperando los renaceres de las flores, vuelo libre a la vuelta de los besos que endulzan más de lo que deberían.
Fénix Mars
Me empapo las sienes de sensaciones, recuerdos con sabor a almíbar que bajan lentamente hasta llegar a mis pies y escapan, se tiran de la cama en una huida eterna.
Recostada, observando el techo, no me canso de pensar en los ruidos del ambiente que enmudecen mis razones, mis miedos y mis sonrisas.
Un ventilador allá, una nube de sal encima mio, los gatos que juegan a descubrir el mundo entre las sabanas hasta que encuentran este cuerpo hilvanado de jazmines, de gotas de roció suaves que se comparten, que se sumergen entre los viajeros en celo que aun no se encontraron.
Me consumo con cada suspiro de otoño, con cada abrazo distante que mi alma se permite sentir.
Vuelo entre cada palabra dibujada, entre los versos que escribo y que lloro sin pensar.
Nadie, jamas, se dará cuenta de cuanto abismo hay en este mar de posibilidades y nadie, jamas, sabrá que a el me he arrojado hace tiempo.
Vuelo libre, esperando los renaceres de las flores, vuelo libre a la vuelta de los besos que endulzan más de lo que deberían.
Fénix Mars
Cataclismo
El amor le absorbía el aire.
Ya era muy tarde para entender pero no para actuar, las risas se consumían en la pantalla y daban al espacio un suspiro de temblores.
Empezaba el mundo a girar hacia el otro lado, a encaminarse en otro rumbo sabiendo perfectamente el malestar que generaría, pero aun así decidido, sólido, atravesaría el umbral.
Muchos tenían miedo.
Solo el la miraba con ojos de miel para hacer que se desmorone su cielo, disolviendo así el único puente, uno que pendía de sus labios hace menos de un mes.
Mientras, en la oscuridad, alguien abrazaba la comodidad del que ya lo ha dado todo, a la espera de una nueva señal para comenzar sin saber que nunca llegaría. Torpemente, observaba lo que había tenido, la dicha pasada que por acción de sus propias manos se había teñido de rojo sangre.
El amor le absorbía el aire.
Ella, por su parte, solía negarse al entierro de los relojes, pues, no había peor cataclismo que el silencio, pero aun así era lo único que podría hacer para acallar sus sienes.
Su corazón latía lento, aunque esperanzado por aquel al que el coraje lo acercaba más a sus brazos.
El pecho se congelaba lento para algunos y se revivía como el fuego para otros...lejos de ser lo que antes era, lejos, de esa luna, cómoda, a la espera que entre lagrimas y consuelos volvió a poner en el cielo para tomar la estrella mas pequeña que quizá guardaba su último aliento de amor.
Fénix Mars-.
Ya era muy tarde para entender pero no para actuar, las risas se consumían en la pantalla y daban al espacio un suspiro de temblores.
Empezaba el mundo a girar hacia el otro lado, a encaminarse en otro rumbo sabiendo perfectamente el malestar que generaría, pero aun así decidido, sólido, atravesaría el umbral.
Muchos tenían miedo.
Solo el la miraba con ojos de miel para hacer que se desmorone su cielo, disolviendo así el único puente, uno que pendía de sus labios hace menos de un mes.
Mientras, en la oscuridad, alguien abrazaba la comodidad del que ya lo ha dado todo, a la espera de una nueva señal para comenzar sin saber que nunca llegaría. Torpemente, observaba lo que había tenido, la dicha pasada que por acción de sus propias manos se había teñido de rojo sangre.
El amor le absorbía el aire.
Ella, por su parte, solía negarse al entierro de los relojes, pues, no había peor cataclismo que el silencio, pero aun así era lo único que podría hacer para acallar sus sienes.
Su corazón latía lento, aunque esperanzado por aquel al que el coraje lo acercaba más a sus brazos.
El pecho se congelaba lento para algunos y se revivía como el fuego para otros...lejos de ser lo que antes era, lejos, de esa luna, cómoda, a la espera que entre lagrimas y consuelos volvió a poner en el cielo para tomar la estrella mas pequeña que quizá guardaba su último aliento de amor.
Fénix Mars-.
domingo, 23 de noviembre de 2014
Como nadie
Duele,
el pecho
cuando arden
las palabras
al brotar
de los párpados.
Soledad,
un cuaderno,
soledad,
algo se ve:
cuatro patas,
cuerpo negro
como el mio
adentro.
Se acuesta
a un lado,
fiel como nadie
se acuesta
y lame
las heridas,
la frustración
...duele.
Salva,
si que salva,
como muchos
cuerpo negro
como nadie
fiel.
...la soledad se extingue.
Fénix Mars~
domingo, 16 de noviembre de 2014
La formula
En un navío constante logre encontrar la manera, la formula de todo lo que debía disolver. Ya no alcanzaban los silencios para demostrar la pureza de nuestros encantos, puesto que se encontraban ahora por debajo de la piel.
Una espina más otra, son dos y una más, dan tres para sumar lo que acarrearía un infinito desilusorio.
Nos eclipsamos por momentos, colgamos el saco después de tantos parches colocados para seguir y aun así nada basta en este devenir cíclico, que te empuja, claro que te empuja, porque parece ser que el fin mismo de la existencia consiste en divagar en un limite absurdo, irrefutable, el que aveces deja afuera a uno mismo.
Me desvelo entre cuadros e imagenes, canto el verso de tinta que escondo en mi almohada y destiño, hoy destiño, el arcoiris del que fuimos parte.
Quizá por egoísmo, quizá por desencuentros, elegí bañarme en los colores, esos que eran antes del paisaje y que hoy de a poco vuelven a mi, a este ruidoso cuerpo.
De tanto en tanto encuentro la manera, la formula, de llenar los espacios en blanco y convertir este devenir tiempificado, esta maraña de contradicciones en un fluir de letras.
Una espina más otra, son dos y una más, dan tres para sumar lo que acarrearía un infinito desilusorio.
Nos eclipsamos por momentos, colgamos el saco después de tantos parches colocados para seguir y aun así nada basta en este devenir cíclico, que te empuja, claro que te empuja, porque parece ser que el fin mismo de la existencia consiste en divagar en un limite absurdo, irrefutable, el que aveces deja afuera a uno mismo.
Me desvelo entre cuadros e imagenes, canto el verso de tinta que escondo en mi almohada y destiño, hoy destiño, el arcoiris del que fuimos parte.
Quizá por egoísmo, quizá por desencuentros, elegí bañarme en los colores, esos que eran antes del paisaje y que hoy de a poco vuelven a mi, a este ruidoso cuerpo.
De tanto en tanto encuentro la manera, la formula, de llenar los espacios en blanco y convertir este devenir tiempificado, esta maraña de contradicciones en un fluir de letras.
viernes, 14 de noviembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
Inconciencia social
Camino a casa, la primavera se había vuelto invierno, hasta las estaciones se habían mezclado. Entre tanto andar esquivando no pude evitar ver lo que aquella muchedumbre me presentaba. Había de todo: gente asombrada que a lo largo del circulo se convertía en cómplice de esos que estaban enojados, sacudiendo, gritando, violentando. Me esforcé por darle lugar a mis ojos para alcanzar a ver lo que causaba tanto ruido para terminar avergonzado.
Seguí caminando, todos habían roto el circulo y desfilaban ahora camino a la estación.
Dos chicos , dos adolescentes, dos ladrones, la misma sociedad.
Llegados los policías, que esta vez parecían acudir pronto y en gran cantidad, volvió a reunirse la gente para el show.
- "Robaron, tienen que aprender" me dijo alguien que observaba.
El viento doblaba la esquina y yo que parecía no entender, entendía más de lo que parecía. ¿Robaron? No tenían nada en el bolsillo salvo su intención y aun así recibieron la descarga de esa furia social, esa que nos carcome hace tiempo, la que miramos en la caja boba ya sin asombro como si fueran imágenes de una película de suspenso.
¿Aprender? ¿y acaso nosotros no debemos hacerlo también? Si buscamos culpables debemos ir más allá, ahí donde recae el hogar, las instituciones, el estado y sus manipuladores, ahí donde el hombre vive "mounstrificando" el sentido humano a costa de unos pocos, a beneficio de sus bolsillos o de su propia "moral".
Me retiré de la escena, aunque no la pude abandonar, somos parte de este teatro desde que inicio todo y sentí el fracaso en carne propia, el fracaso del que no se recupera uno y quien sabe cuando se encuentre una cura a ese malestar.
Me consternaba el sentido de justicia, como siempre lo había hecho, desde las fantasías con echar a las mujeres a la hoguera, pasando por la guillotina, las torturas y la silla eléctrica hasta esta forma tan vulgar que parece regirnos hoy; sentir que nuestras propias manos deben mancharse de sangre cuando ni las nuestras ni las de otros deben hacerlo.
El cigarrillo que yacía en mi boca se consumía en la derrota de mis sienes, jamas habíamos hecho algo para ser libres de esas manos que comienzan el circuito,que ejecutan la señal para que nosotros, sus gallos,comiencen a reñir para su entretenimiento.
De sangre esta manchada nuestra historia- pensé, y todavía no descubrimos la forma de limpiarla.
La colilla se perdía entre los pasos de los títeres y sus titiriteros.
Fénix Mars-.
Fénix Mars-.
lunes, 27 de octubre de 2014
Por detrás
Sube y baja, constante aferro que nos atrapa, nos hace volvernos a ver al dejar cualquier sentido fuera. Te veo por detrás y así empieza.
Nos preguntamos desde lo más profundo de nuestro encierro, ese en el que se induce el alma, cuál sera el camino correcto para salir de esta parábola indescifrable que cambia, resurge y se destruye a si misma a lo largo de cada ciclo lunar.Nos esforzamos por completar ese cuarto de luna distante, que espera, pensante resquebrajándose entre lo que esta y lo que no, entre el universo y la mínima parte de cielo que percibimos.Venimos de muy lejos, de caminar por ciudades de humo y cal que aplastan a los arboles verde-lima que como nosotros crecieron y una vez tan grandes, tan florecidos, les arrebataron el sentido de libertad. Ahí esta, la base solida de mis sentires que menguan en lo alto anunciando lo nuevo del ciclo, el vaciamiento del cielo y de mis pupilas.Todavía no hay control sobre ello solo hay un péndulo que nos guía, que bombea la sangre de mi a vos, que conecta de nuevo la sintonía perdida.Sube y baja, constante aferro, a la tenue luz debajo de la puerta, a la voz que grita, muda, grita que por primera vez en mucho tiempo por fin tomemos la decisión de avanzar para así devorarnos la luna llena de sueños que alguna vez guardamos en el armario, que alguna vez colgamos en paredes de terciopelo....Me veo por detrás y así termina.Fénix Mars-.
viernes, 24 de octubre de 2014
Iluso
Habían
transcurrido varios días sin despertar, envuelta en una especie de conmoción
infinita, un golpe en la cabeza del que uno no suele recuperarse fácilmente.
Las
preguntas rondaban mi respiración pausada como si fuera lo único en mente, no podía
seguir así: un cigarrillo más, un vaso más, me quedaría todos los días de este
pasaje demencial acabándome ese ron de poca marca que atesore en caso de
emergencia.
Y si,
no soy una del montón, no puedo revolcarme en el mismo fango que todos, jamás
me gusto ser parte de ese circo y no tenia en mente el deseo de ser
participe…hasta hoy.
No me
queda nada por demostrar, quiero venganza, hace tiempo la siento roerme el cuello
sin parar.
Ya habías
vuelto a casa cuando terminaba de
desvestirme para entrar a la ducha, tus manos frías empezaron a rodearme, como
si nada hubiera pasado, como si tu nombre siguiera tatuado en mi piel.
Me
tomaste por la cintura para lentamente comenzar
a besarme el cuello, querías que te perteneciera, siempre lo anhelaste y hasta
hubo un momento en donde mi cuerpo como mi alma habían reposado en tus manos,
pero ya no. Eras un iluso, tan débil ante la carne.
El
juego cuyo final nunca entenderías, había comenzado: despacio me sometí a tu enfermedad,
disfrutaba entre repulsiones latentes al saber que por fin podría descansar en
paz, lejos de las pesadillas que tu persona había metido en mi. Acechábamos una
ruta rápida que derramaba tu sed y saciaba la mía.
Una
vez adormecidos tus sentidos, tome tu cabello fuertemente, saque el arma que guardaba
debajo de la cama y la puse en tu cien. Estaba fría, por lo que abriste tus
ojos cargados de desesperación.
Ya no
había vuelta atrás, no me importaba tu vida, ni la mía. Estaba sumida en un encierro
gris que fagocitaba mis días. Comenzaste a llorar rogando perdón como si fuera
algo fácil, sin saber que el diablo ya me había dado tu sentencia.
1…2…3
y jalé del gatillo sin dudarlo; la sangre comenzó a recorrer mis manos además
de la cama, el piso, mi cuerpo.
En la
pared yacía el retrato en pintura roja de lo poco que tenias dentro de esa cabeza
retorcida que me llevo a esto, a convertirme en un monstruo sin piedad.
Tu
cuerpo seria desmembrado, listo para consumirse en el más hondo de los
infiernos por quienes te tentaron y vos, iluso, caíste en su trampa, como en la
mía.
lunes, 20 de octubre de 2014
El encierro del ave
De a ratos aparece, emocionada, con tanto que brota del alma en sus manos que siempre termina callando, ya que decirlo seria acrecentar su crimen. La encadenaron hace tiempo para que sus sensibilidades no afectaran el racionamiento del hombre, para que su magia no interceda en las decisiones lógicas ni en los castigos de su pueblo.
Espera, algo en esa cueva fría y oscura, espera, el momento indicado, para que su cuerpo se levante en una sacudida rápida que rompa su encierro. Tiene el poder de hacerlo, pues la fuerza de su espíritu puede contra cualquier tragedia, inclusive las sentimentales.
Ella ama, con pasión, con ternura, con lealtad y eso en parte hizo que ella sea tan grande como es hoy, tan hermosa ave. No entiende de maldades, solo sabe repararlas con su canto antes de que caiga la noche. Canta, vibra, despliega la vida en este mar de muertes que creo su hermana de la oscuridad.
En su partida sobrevolará las nubes cirros de la consciencia, de ese impulso inquieto que carcome hasta los huesos. Una vez arriba, en donde el viento rellena el espacio, se quedara estática frente a la luz para contagiarse de ella creando un espejo de cielos rosados, de algodones que suavizan el aire y que llegan a acariciar las almas de los poetas. Esa luz, desde su altura, derretirá lentamente los hielos, la consciencia, lo que carcome y que es difícil de vencer hasta para ella misma.
Fénix Mars~
viernes, 17 de octubre de 2014
Ritmo
Escuchar de vuelta una melodía que me transporta meses atrás a un andar tranquilo, a dos sonrisas que se anhelaban pero tímidas no resolvían acercarse más.
Era verano, si, recuerdo esos mediodías de viajes a casa o de excusas inventadas para pasar un rato más, una charla más, una risa más.
Todo se compacta en un ritmo que permite saciar el arte del día a día, del tiempo que vuela y que buscamos atraparlo en nuestras manos. Son hechos del mismo los que nos trasladan en un pasado, un presente hacia un futuro que decidimos construir ladrillo por ladrillo, desesperasión por desesperasion
Fueron nuestras ansiosas manos que se encontraron en medio de tanta edificasión, prometiéndose mucho para dar.
Todo parecía resolverse, no hacia falta nada.
Los días fríos comenzaron para que me abrigue en la esperanza de tu pecho, de tu ternura, hasta que termine de congelarme por completo.
Y acá me ves, palpitando una primavera que con sus nubes grises no brilló más que otros años, y acá me ves queriendo romper la pared que construimos, ansiosa, para reparar en vos otra vez, como aquel verano cuando escuchaba la melodia que vos creaste y tanto me gusto. Como aquel verano que te soñé por primera vez y no quise despertar nunca mas.
Ahora solo quiero descongelarme.
Fénix Mars
Era verano, si, recuerdo esos mediodías de viajes a casa o de excusas inventadas para pasar un rato más, una charla más, una risa más.
Todo se compacta en un ritmo que permite saciar el arte del día a día, del tiempo que vuela y que buscamos atraparlo en nuestras manos. Son hechos del mismo los que nos trasladan en un pasado, un presente hacia un futuro que decidimos construir ladrillo por ladrillo, desesperasión por desesperasion
Fueron nuestras ansiosas manos que se encontraron en medio de tanta edificasión, prometiéndose mucho para dar.
Todo parecía resolverse, no hacia falta nada.
Los días fríos comenzaron para que me abrigue en la esperanza de tu pecho, de tu ternura, hasta que termine de congelarme por completo.
Y acá me ves, palpitando una primavera que con sus nubes grises no brilló más que otros años, y acá me ves queriendo romper la pared que construimos, ansiosa, para reparar en vos otra vez, como aquel verano cuando escuchaba la melodia que vos creaste y tanto me gusto. Como aquel verano que te soñé por primera vez y no quise despertar nunca mas.
Ahora solo quiero descongelarme.
Fénix Mars
lunes, 13 de octubre de 2014
Alfileres
Estoy reinventandome.
Acá, en esta habitación tan llena como vacía, en donde las palabras se nos escapan de las manos. Aveces quiero gritar.
Viví una parálisis, la compartí de hecho, pero eso pertenece a otro cuento, otro párrafo por construir. Me vuelvo una invisible de carne y hueso, solo escucho.
Estoy armando el rompecabezas de mi pecho que todavía pretende sentir, sin saber que es un iluso mas del circo. Me perdí en mis adentros, donde solo yo puedo ordenar mis paisajes. Sol, lluvia, tormenta, deshielo.
Ahí es donde me refugio hace tiempo.
Trato de ponerle algodón a esos alfileres, los que me provoco, los que me provocan; para que aun así me destruyan.
Estoy reinventandome, tiesa, escuchando, escuchando, desatando un mar adentro que sostenga el cielo. Perpetuando sentires, deshaciendo besos.
Acá, en esta habitación tan llena como vacía, en donde las palabras se nos escapan de las manos. Aveces quiero gritar.
Viví una parálisis, la compartí de hecho, pero eso pertenece a otro cuento, otro párrafo por construir. Me vuelvo una invisible de carne y hueso, solo escucho.
Estoy armando el rompecabezas de mi pecho que todavía pretende sentir, sin saber que es un iluso mas del circo. Me perdí en mis adentros, donde solo yo puedo ordenar mis paisajes. Sol, lluvia, tormenta, deshielo.
Ahí es donde me refugio hace tiempo.
Trato de ponerle algodón a esos alfileres, los que me provoco, los que me provocan; para que aun así me destruyan.
Estoy reinventandome, tiesa, escuchando, escuchando, desatando un mar adentro que sostenga el cielo. Perpetuando sentires, deshaciendo besos.
jueves, 9 de octubre de 2014
Largos silencios
Ausente de olvidos,
me muevo,
cargo con el peso
de largos silencios.
Vivo esquivando
errores eternos,
los tuyos,
los mios,
el mismo cuento.
Ya no caigo más,
me levanto,
escucho el eco
de largos silencios.
Camino por bosques,
distantes cielos;
pongo al sol brillante
en mis manos,
me quemo.
Sano sin parar,
hay heridas muertas,
pequeños miedos.
Aun así, escucho
detras de la pared
tu nombre hecho trizas
de largos silencios.
Fénix Mars~
martes, 7 de octubre de 2014
La cuerda
Es increible como nos agarramos a esos pequeños hilos de esperanza. Los creemos cuerda y por eso tiramos y tiramos con mucha fuerza, hasta que se rompe...arde con el tiempo.
Me veo envuelta en dudas tristes, en ojeras que no descansan y un cuerpo casi apagado. Pareciera que esta primavera no se quiere asomar. Veo como el sol me envuelve sin que lo sienta aunque aveces me asfixia.
Todo pasa por dentro, me vuelvo piedra.
Me aferro a la luz mas pequeña, a esa estrella que elegí por entre todas y que me cuesta soltar, o pensar en siquiera hacerlo. No aguanto mi desamor.
Todo lo que llenó se vació asi de rápido, como si el tiempo se licuara de nuestras manos para perderse en el pavimento, en las pisadas de esos que no ven más que sus pies en el camino. Soy, y somos, lo mismo: dos caras de una moneda que prefiere girar y girar, nunca descansar al caer.
Me hundo en vos, te traspaso, choco contra todo y sigo; sigilosamente sigo. Mi pecho grita con esos últimos alaridos que me quedan que prefiero seguir asi, al traspasarte, y la respuesta es muy simple: sigo agarrada a una cuerda, una que me lleva a una estrella que elegí entre todas y que por más que la suelte, siempre sera mía, siempre abrazaré el amor.
Fénix Mars ~
Me veo envuelta en dudas tristes, en ojeras que no descansan y un cuerpo casi apagado. Pareciera que esta primavera no se quiere asomar. Veo como el sol me envuelve sin que lo sienta aunque aveces me asfixia.
Todo pasa por dentro, me vuelvo piedra.
Me aferro a la luz mas pequeña, a esa estrella que elegí por entre todas y que me cuesta soltar, o pensar en siquiera hacerlo. No aguanto mi desamor.
Todo lo que llenó se vació asi de rápido, como si el tiempo se licuara de nuestras manos para perderse en el pavimento, en las pisadas de esos que no ven más que sus pies en el camino. Soy, y somos, lo mismo: dos caras de una moneda que prefiere girar y girar, nunca descansar al caer.
Me hundo en vos, te traspaso, choco contra todo y sigo; sigilosamente sigo. Mi pecho grita con esos últimos alaridos que me quedan que prefiero seguir asi, al traspasarte, y la respuesta es muy simple: sigo agarrada a una cuerda, una que me lleva a una estrella que elegí entre todas y que por más que la suelte, siempre sera mía, siempre abrazaré el amor.
Fénix Mars ~
miércoles, 1 de octubre de 2014
ironia
El sonido retumbaba, se hacia gran eco entre las habitaciones. Estaba ahí, inmersa, media sombra de la ventana y la extrañeza mas grande: "¿En dónde estoy?". Ya eran media para las ocho, sola, escuchando el retumbe del ruido de los autos en la ventana.
Sobraban otros justificativos del silencio que me rodeaba.
Estaba por entrar en un nuevo mundo, uno que iba a hacer mio a lo largo del tiempo y que me daría un caparazón, algo que me cuidaría. Todo parecía moverse muy rápido. Algunas cosas seguían su flujo, lo acrecentaban,otras quedaban estancadas o quizá disminuidas.
Que realidad absurda!-pensé, uno espera hace mucho, moldea un sueño y espera...pero el viento trae hojas de todos lados que pueden ser una verdadera molestia.
Ironía es navegar por esas aguas nuevas pese a la tormenta sobre nuestro barco a punto de comenzar. Ironía es el circo en el que estamos inmersos.
Fénix Mars
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Bloqueo
Estoy colapsada, veo ideas con imagenes en mi cabeza , versos que se pierden...
Algo que quiero gritar en tinta
Así me siento hace rato, pareciera que los relojes de mi mente se pararon al dar vuelta de página.
Y me encontré con una en blanco, si, una que me dice que la llene con pensamientos, canciones del ser.
Es aquí en donde esta revelación solo lleva a mi bloqueo.
Como muchas veces, se me apagó el arte. Veo sin ver.
Con nuestro florecimiento llegaron quienes desean nuestro polen, el mismo que al perderse acaba con la dulzura que nos unía.
Con nuestro florecimiento llegaron matices todavía no resueltos, difíciles de dirigir para nuestra vista, que son un ancla de tranquilidad en este mar de resignificaciones.
Sin embargo no puedo, no, hoy no. Soy vencedora y vencida en mi propio juego, una absurda sensación.
Me hundo sin percibir que el arte esta en cada pincel de aire que me llega y que de tanto ruido deje de respirar.
Fénix Mars~.
Algo que quiero gritar en tinta
Así me siento hace rato, pareciera que los relojes de mi mente se pararon al dar vuelta de página.
Y me encontré con una en blanco, si, una que me dice que la llene con pensamientos, canciones del ser.
Es aquí en donde esta revelación solo lleva a mi bloqueo.
Como muchas veces, se me apagó el arte. Veo sin ver.
Con nuestro florecimiento llegaron quienes desean nuestro polen, el mismo que al perderse acaba con la dulzura que nos unía.
Con nuestro florecimiento llegaron matices todavía no resueltos, difíciles de dirigir para nuestra vista, que son un ancla de tranquilidad en este mar de resignificaciones.
Sin embargo no puedo, no, hoy no. Soy vencedora y vencida en mi propio juego, una absurda sensación.
Me hundo sin percibir que el arte esta en cada pincel de aire que me llega y que de tanto ruido deje de respirar.
Fénix Mars~.
lunes, 8 de septiembre de 2014
Atrapasueños
Ya habían pasado 5 meses o quizás 6, 7, no importaba, infinito tiempo para mi sin encontrarnos. Te encontré en una tarde de sol, en septiembre, caminando por fuera de la universidad, mientras disfrutaba de la compañía de una de mis mejores confidentes. Hablamos de lo que más nos gusta hablar, del mundo, el universo, lo social, lo filosófico, además de contarnos las nuevas noticias. No importaba el tiempo, ni siquiera el pensar que la próxima vez que nos veríamos seria dentro de bastante o poco, ¿Quien sabe? lo que importaba era que extrañaba la magia que ciertas personas ejercían en mi vida.
Tuve un día rodeada de esa gente, sentirme plena de compartir con el sol que brilla, con las risas que también lo hacen y esa cantidad infinitas de historias para contar:
De que no hay dios, sino energía, una gran fuente de energía que conecta a cada uno de nosotros, nos relaciona y es a su vez la que creo todo, porque hubo un inicio, porque alguien movió los hilos y ese alguien es energía, no es un hombre, solo tiene una forma de llamarse para el común de la sociedad.
De que seria mejor un mundo gobernado por artistas, que ofrezcan un bien común social sin tantos lujos y que le brinden los colores, las notas, los versos que la gente necesita, por no decir la humanidad.
De que disfrutar una brisa, una danza bajo la lluvia, unos pares de gorriones refrescándose en un charco o un día de sol radiante como el que nos tocó son lo esencial, lo que vale y no debe dejar de apreciarse incluso cuando traten de desviarnos la atención - "nos tapen el sol con la mano"-.
Del amor en estos tiempos donde todo corre e inclusive ya ni queda el tiempo para interesarse en el otro, porque otra vez recaemos, en que a la sociedad la están construyendo para que no piense, no ame, no sienta, se esclavice.
De lo mucho que te extrañaba mi amigo, mis amigos, me quedo con todo, Llámennos locos, lo que deseen, entre tanta mediocridad, entre tanta alteración cefálica, esto es mejor: la belleza de todo lo que nos rodea se aprecia más, y no nos gustaría ser de otra manera.
De tanta charla, anécdotas, y momentos que se recuerdan ( pónganse a pensar en esos que no logramos encontrar en nuestra mente porque están bloqueados y datan de toda una vida entera, la nuestra.) me encuentro no solo con mis compañeros de "campo" sino también con mi ser que me ha acompañado a lo largo de esta travesía que no deja atrás su encanto por mas que termina volviéndose, de un día para el otro, en algo terrible. Y desata mares. claro que los desata, y hasta sus tempestades parecen infranqueables...aun así, sabemos que tomaran tal vez días, tal vez meses, tal vez años, tal vez mañana seamos todos flores que dejaron atrás ese capullo que al fin eclosionó para el cambio.
Me encuentro, te cuento, les cuento, ya cierro este libro, poco a poco sigo creciendo por ahora inmersa en un cielo azul que me sonríe hace meses, esos en los que no tuvimos contacto, paso a paso aunque sienta cierto apuro de a ratos me mantengo y si bien nuestro encuentro llega a su fin, me queda tiempo para abrazarte, darte aliento, decirte por lo bajo que somos muchos en este cuento.
Somos atrapasueños.
Fénix Mars-.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Amor universal (caricias circulares)
Volvía a casa en una tarde húmeda sorteando las veredas con baldosas flojas para no mojarme (aunque debo admitir que siempre lo hacía), son esos momentos solitarios en donde se me destraba la mente y vuelo. Sin duda, este, era uno de mis "hobbies" habituales.
Habían pasado ya unos meses de aquellas discordias entre el y yo, esas que parecían querer marcar un antes y después, aunque en cierto punto, lo hicieron.
Ya hablamos todo lo que debíamos hablar, ya desatamos las más grandes inundaciones para crear esa separación obsoleta, carente de sentido porque había algo que nos pujaba a seguir rondando nuestras cercanías.
En ese momento me puse a pensar que hace unos días me preguntaba por que te gustaba tanto que te acariciara el pecho de manera circular, como hacia cada vez que, como un niño, te acurrucabas en mi y yo pareciera que alejara de vos todos los males del mundo.
Me lo preguntaba con una sonrisa, pues no había nada más eterno para mi que esos momentos que seguramente atesoraría debajo de mi almohada para repasarlos antes de comenzar mi partida.
Pregunta recurrente si las hay, que calmo su picor hoy, justamente, antes de comenzar este trayecto: caminábamos por la calle hacia la estación de trenes, con tu mano rodeándome el cuello en un medio abrazo dulce,ese fue el momento en el que, como si estuvieras leyendo mi mente, apoyaste tu mano en mi pecho y comenzaste a hacer lo mismo que solía hacerte yo, como si trataras de responderme sin hablar, uniéndonos en el silencio tibio de tu acto. Mientras lo hacías sentí como tocabas este manojo de sentimientos que tengo en mi, sentí como acariciabas lo que creaste: un aluvión de emociones desencontradas, temblorosas que se calman ante tu presencia, que reconstruyen el rompecabezas de mi ser.
Al llegar a casa, tome mi pluma y salieron estas palabras de mi:
Habían pasado ya unos meses de aquellas discordias entre el y yo, esas que parecían querer marcar un antes y después, aunque en cierto punto, lo hicieron.
Ya hablamos todo lo que debíamos hablar, ya desatamos las más grandes inundaciones para crear esa separación obsoleta, carente de sentido porque había algo que nos pujaba a seguir rondando nuestras cercanías.
En ese momento me puse a pensar que hace unos días me preguntaba por que te gustaba tanto que te acariciara el pecho de manera circular, como hacia cada vez que, como un niño, te acurrucabas en mi y yo pareciera que alejara de vos todos los males del mundo.
Me lo preguntaba con una sonrisa, pues no había nada más eterno para mi que esos momentos que seguramente atesoraría debajo de mi almohada para repasarlos antes de comenzar mi partida.
Pregunta recurrente si las hay, que calmo su picor hoy, justamente, antes de comenzar este trayecto: caminábamos por la calle hacia la estación de trenes, con tu mano rodeándome el cuello en un medio abrazo dulce,ese fue el momento en el que, como si estuvieras leyendo mi mente, apoyaste tu mano en mi pecho y comenzaste a hacer lo mismo que solía hacerte yo, como si trataras de responderme sin hablar, uniéndonos en el silencio tibio de tu acto. Mientras lo hacías sentí como tocabas este manojo de sentimientos que tengo en mi, sentí como acariciabas lo que creaste: un aluvión de emociones desencontradas, temblorosas que se calman ante tu presencia, que reconstruyen el rompecabezas de mi ser.
Al llegar a casa, tome mi pluma y salieron estas palabras de mi:
Me siento protegida,
abrazada por un mundo
de extremidades,
tibieza y latidos.
Sintiendo ese aire
que fluye dentro,
atravesando la curva
de tu cuello suave;
recorriendote con mis manos
tan apuradas por encontrarte.
Aprieto mis labios secos
junto con los tuyos
tan llenos de radiante vida
que acaban con cualquier sed:
la mía,que crece y crece
cada vez que me alejo...
...de ti
Así fue como encontré la respuesta, tan dulce, tan delicada de todas, una que se sumerge en el amor universal; algo que no todos tienen el privilegio de compartir o simplemente siguen esperando el momento de sentirlo.
...Y si, digo amor universal, porque con vos es imposible no amar el mundo.
...Y si, digo amor universal, porque con vos es imposible no amar el mundo.
Fénix Mars
jueves, 4 de septiembre de 2014
Septiembre
Septiembre, que me regalas un mes mas de transiciones tan mías
como las de los arboles con sed de verde,
de copas grandes llenas de vida que esperan ver pronto el arco iris
pincelado en cada flor.
pincelado en cada flor.
Septiembre, que me siento desprotegida entre tanto vaivén
pero a la vez cada gota de lluvia que cae del cielo hace que yo también florezca.
Quizá la paz esta dentro mio a tan solo un silencio de distancia,
quizá es el amor, septiembre, el que me va a llenar de su roció,
de aromas dulces y vino blanco.
Septiembre que me embellecés con pasiones hechas melodías
de los que se posan en tus ramas a celebrarte por la mañana y a despedirte
en los atardeceres de nubes rosas.
Tan colorido, tan viajero, tan único,
Septiembre, abrazo tu aroma al fin.
Fénix Mars-.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Inevitable testigo
Llevo versos encima,
aveces labiales dulces,
tibios.
Suelen guardarme
o dejarme en el olvido.
Me estiro, siento perfumes,
muchos suspiros.
Me doblo, lagrimas seco,
soy un inevitable testigo.
Puedo ser de papel, de tibieza
colores o un solo tono.
Escondo las declaraciones
de los que no se animan,
entre risas me regalan;
miradas cómplices evoco.
Voy de boca en boca,
de mano en mano.
Muero lleno de caricias.
Soy un inevitable testigo.
aveces labiales dulces,
tibios.
Suelen guardarme
o dejarme en el olvido.
Me estiro, siento perfumes,
muchos suspiros.
Me doblo, lagrimas seco,
soy un inevitable testigo.
Puedo ser de papel, de tibieza
colores o un solo tono.
Escondo las declaraciones
de los que no se animan,
entre risas me regalan;
miradas cómplices evoco.
Voy de boca en boca,
de mano en mano.
Muero lleno de caricias.
Soy un inevitable testigo.
Fénix Mars~.
jueves, 21 de agosto de 2014
Agosto
Salgo de casa, que sin ser mi hogar al menos me resguarda por un tiempo. Camino en estos días de invierno al revés, en los que el olor de los jazmines de primavera ya florecidos impacta con su danza de brisa en mi.
No pido más que un poco de sombra para tales rayos agobiantes de sol que aunque lo tape con una mano siguen estando ahí, queriendo cubrirme y hacerse de mi sin saber que en este momento no quiero ser más que de una lluvia fresca en tal desquiciado desierto invernal.
Hay tanta mezcla, tantos opuestos juntos en este Agosto que no trae otra cosa que dudas a cualquier pensamiento nuevo hilvanado en esas cabezas caminantes y esos pechos alborotados de pasiones que nacen y terminan, sin adiós, sin prevenir, sin soltarse del todo durante la rapidez de sus pasos.
Y acá estoy, ¿no me ves? me reflejo en el cielo de cristal azul, en las hojas de los arboles que se mecen sin sosegarse pero crecen en fuerza, en belleza, porque repito, por más de que quiera tapar el sol, sigue estando ahí, por más de que necesite la lluvia puedo crecer igual; por más de que no me veas en algún momento me sentirás junto con mi primavera.
Fénix Mars
No pido más que un poco de sombra para tales rayos agobiantes de sol que aunque lo tape con una mano siguen estando ahí, queriendo cubrirme y hacerse de mi sin saber que en este momento no quiero ser más que de una lluvia fresca en tal desquiciado desierto invernal.
Hay tanta mezcla, tantos opuestos juntos en este Agosto que no trae otra cosa que dudas a cualquier pensamiento nuevo hilvanado en esas cabezas caminantes y esos pechos alborotados de pasiones que nacen y terminan, sin adiós, sin prevenir, sin soltarse del todo durante la rapidez de sus pasos.
Y acá estoy, ¿no me ves? me reflejo en el cielo de cristal azul, en las hojas de los arboles que se mecen sin sosegarse pero crecen en fuerza, en belleza, porque repito, por más de que quiera tapar el sol, sigue estando ahí, por más de que necesite la lluvia puedo crecer igual; por más de que no me veas en algún momento me sentirás junto con mi primavera.
Fénix Mars
lunes, 18 de agosto de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
Dormitando
Me hundo en esta almohada de sueños, despertares e insomnios también. Mañana abriré mis ojos ingenua al pedazo de cielo que se posará sobre mi para vigilarme de cerca, aunque lejos lo perciba pero no ingenua a la presencia que llena el espacio hace tiempo, mi tiempo, la tuya.
Increíble saber que ya no codicio la luna como antes, que inclusive cada paisaje añorado no es más que una bella pintura en la pared de mi cuarto y que los versos, se transformaron en poemas, dedicados a tu naturaleza aun más viva que la que suele cubrir el mundo.
Me desvelo, tus besos, tu cálido ser...
Increíble saber que ya no codicio la luna como antes, que inclusive cada paisaje añorado no es más que una bella pintura en la pared de mi cuarto y que los versos, se transformaron en poemas, dedicados a tu naturaleza aun más viva que la que suele cubrir el mundo.
Me desvelo, tus besos, tu cálido ser...
Cuando pensé que no necesitaba mas aventuras para salir de este cuento, apareciste entre la voz entrecortada de mi narrador omnisciente y giraste la trama de este personaje principal que quería cerrar una historia, vaya a saber como, de su valor, de su infortunio, de su asolada y agitada persona.
Hoy el mismo yace entre las manos de alguien que no esperaba más que su entrega fuera bien recibida.
Y caigo en un profundo pero dulce letargo porque recibí lo que debía para no dejarlo ir, para atesorarlo entre mi alma, entre mis versos, entre las pinturas de tu paisaje...
Hoy el mismo yace entre las manos de alguien que no esperaba más que su entrega fuera bien recibida.
Y caigo en un profundo pero dulce letargo porque recibí lo que debía para no dejarlo ir, para atesorarlo entre mi alma, entre mis versos, entre las pinturas de tu paisaje...
Suspiro, me duermo al fin.
Fénix Mars-.
viernes, 8 de agosto de 2014
jueves, 7 de agosto de 2014
Telar
En que vereda estoy, ¿Donde me paro?.
Si lo que es no es y lo que no es más se aleja.
Acá estoy, sin más, con un universo absorbente sobre mi
y yo que sin ser estática aveces me vuelvo un hilo
de este telar que parece funcionar bien
aunque haya puntos que se deshacen en un sin limites,
entre mis manos, las nuestras
y ese sol que todavía no borro de mi,
ese sol que me regalas cada mañana por más que afuera
la lluvia quiera empaparme, terminar de enredar este embrollo ,
este lienzo que entre aguas se arruina por momentos
y quiero salvar,quiero cambiar, ponerle colores ;
taparte con esta manta de luna a medio terminar.
Cubrir nuestro mundo, mecerlo,cantarle
para que al abrir los ojos vea lo que nunca dejamos de soñar
entre charlas, entre mis manos, las nuestras
y el sol que late, fuerte, late en nuestro pecho.
Fénix Mars-.
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