lunes, 27 de octubre de 2014



Por detrás

Sube y baja, constante aferro que nos atrapa, nos hace volvernos a ver al dejar cualquier sentido fuera. Te veo por detrás y así empieza.

Nos preguntamos desde lo más profundo de nuestro encierro, ese en el que se induce el alma, cuál sera el camino correcto para salir de esta parábola indescifrable que cambia, resurge y se destruye a si misma a lo largo de cada ciclo lunar. 
Nos esforzamos por completar ese cuarto de luna distante, que espera, pensante resquebrajándose entre lo que esta y lo que no, entre el universo y la mínima parte de cielo que percibimos. 
Venimos de muy lejos, de caminar por ciudades de humo y cal que aplastan  a los arboles verde-lima que como nosotros crecieron y una vez tan grandes, tan florecidos, les arrebataron el sentido de libertad. Ahí esta, la base solida de mis sentires que menguan en lo alto anunciando lo nuevo del ciclo, el vaciamiento del cielo y de mis pupilas. 
Todavía no hay control sobre ello solo hay un péndulo que nos guía, que bombea la sangre de mi a vos, que conecta de nuevo la sintonía perdida.
Sube y baja, constante aferro, a la tenue luz debajo de la puerta, a la voz que grita, muda, grita que por primera vez en mucho tiempo por fin tomemos la decisión de avanzar  para así devorarnos la luna llena de sueños que alguna vez guardamos en el armario, que alguna vez colgamos en paredes de terciopelo. 


...Me veo por detrás y así termina.

Fénix Mars-.



viernes, 24 de octubre de 2014

Iluso

Habían transcurrido varios días sin despertar, envuelta en una especie de conmoción infinita, un golpe en la cabeza del que uno no suele recuperarse fácilmente.
Las preguntas rondaban mi respiración pausada como si fuera lo único en mente, no podía seguir así: un cigarrillo más, un vaso más, me quedaría todos los días de este pasaje demencial acabándome ese ron de poca marca que atesore en caso de emergencia.
Y si, no soy una del montón, no puedo revolcarme en el mismo fango que todos, jamás me gusto ser parte de ese circo y no tenia en mente el deseo de ser participe…hasta hoy.
No me queda nada por demostrar, quiero venganza, hace tiempo la siento roerme el cuello sin parar.
Ya habías vuelto a casa cuando  terminaba de desvestirme para entrar a la ducha, tus manos frías empezaron a rodearme, como si nada hubiera pasado, como si tu nombre siguiera tatuado en mi piel.
Me tomaste por la cintura para  lentamente comenzar a besarme el cuello, querías que te perteneciera, siempre lo anhelaste y hasta hubo un momento en donde mi cuerpo como mi alma habían reposado en tus manos, pero ya no. Eras un iluso, tan débil ante la carne.
El juego cuyo final nunca entenderías, había comenzado: despacio me sometí a tu enfermedad, disfrutaba entre repulsiones latentes al saber que por fin podría descansar en paz, lejos de las pesadillas que tu persona había metido en mi. Acechábamos una ruta rápida que derramaba tu sed y saciaba la mía.
Una vez adormecidos tus sentidos, tome tu cabello fuertemente, saque el arma que guardaba debajo de la cama y la puse en tu cien. Estaba fría, por lo que abriste tus ojos cargados de desesperación.
Ya no había vuelta atrás, no me importaba tu vida, ni la mía. Estaba sumida en un encierro gris que fagocitaba mis días. Comenzaste a llorar rogando perdón como si fuera algo fácil, sin saber que el diablo ya me había dado tu sentencia.
1…2…3 y jalé del gatillo sin dudarlo; la sangre comenzó a recorrer mis manos además de la cama, el piso, mi cuerpo.
En la pared yacía el retrato en pintura roja de lo poco que tenias dentro de esa cabeza retorcida que me llevo a esto, a convertirme en un monstruo sin piedad.

Tu cuerpo seria desmembrado, listo para consumirse en el más hondo de los infiernos por quienes te tentaron y vos, iluso, caíste en su trampa, como en la mía.

Fénix Mars


lunes, 20 de octubre de 2014

El encierro del ave

De a ratos aparece, emocionada, con tanto que brota del alma en sus manos que siempre termina callando, ya que decirlo seria acrecentar su crimen. La encadenaron hace tiempo para que sus sensibilidades no afectaran el racionamiento del hombre, para que su magia no interceda en las decisiones lógicas ni en los castigos de su pueblo.
Espera, algo en esa cueva fría y oscura, espera, el momento indicado, para que su cuerpo se levante en una sacudida rápida que rompa su encierro. Tiene el poder de hacerlo, pues la fuerza de su espíritu puede contra cualquier tragedia, inclusive las sentimentales.
Ella ama, con pasión, con ternura, con lealtad y eso en parte hizo que ella sea tan grande como es hoy, tan hermosa ave. No entiende de maldades, solo sabe repararlas con su canto antes de que caiga la noche. Canta, vibra, despliega la vida en este mar de muertes que creo su hermana de la oscuridad.
En su partida sobrevolará las nubes cirros de la consciencia, de ese impulso inquieto que carcome hasta los huesos. Una vez arriba, en donde el viento rellena el espacio, se quedara estática frente a la luz para contagiarse de ella creando un espejo de cielos rosados, de algodones que suavizan el aire y que llegan a acariciar las almas de los poetas. Esa luz, desde su altura, derretirá lentamente los hielos, la consciencia, lo que carcome y que es difícil de vencer hasta para ella misma.
Fénix Mars~


viernes, 17 de octubre de 2014

Ritmo

Escuchar de vuelta una melodía que me transporta meses atrás a un andar tranquilo, a dos sonrisas que se anhelaban pero tímidas no resolvían acercarse más. 
Era verano, si, recuerdo esos mediodías de viajes a casa o de excusas inventadas para pasar un rato más, una charla más, una risa más. 
Todo se compacta en un ritmo  que permite saciar el arte del día a día, del tiempo que vuela y que buscamos atraparlo en nuestras manos. Son hechos del mismo los que nos trasladan en un pasado, un presente hacia un futuro que decidimos construir ladrillo por ladrillo, desesperasión por desesperasion
Fueron nuestras ansiosas manos que se encontraron en medio de tanta edificasión, prometiéndose mucho para dar. 
Todo parecía resolverse, no hacia falta nada.
Los días fríos comenzaron para que me abrigue en la esperanza de tu pecho, de tu ternura, hasta que termine de congelarme por completo. 
Y acá me ves, palpitando una primavera que con sus nubes grises no brilló más que otros años, y acá me ves queriendo romper la pared que construimos, ansiosa, para reparar en vos otra vez, como aquel verano cuando escuchaba la melodia que vos creaste y tanto me gusto.  Como aquel verano que te soñé por primera vez y no quise despertar nunca mas.
Ahora solo quiero descongelarme.

Fénix Mars


lunes, 13 de octubre de 2014

Alfileres

Estoy reinventandome.
Acá, en esta habitación tan llena como vacía, en donde las palabras se nos escapan de las manos. Aveces quiero gritar.
Viví una parálisis, la compartí de hecho, pero eso pertenece a otro cuento, otro párrafo por construir. Me vuelvo una invisible de carne y hueso, solo escucho.
Estoy armando el rompecabezas de mi pecho que todavía pretende sentir, sin saber que es un iluso mas del circo.  Me perdí en mis adentros, donde solo yo puedo ordenar mis paisajes. Sol, lluvia, tormenta, deshielo.
Ahí es donde me refugio hace tiempo.
Trato de ponerle algodón a esos alfileres, los que me provoco, los que me provocan; para que aun así me destruyan.
Estoy reinventandome, tiesa, escuchando, escuchando, desatando un mar adentro que sostenga el cielo. Perpetuando sentires, deshaciendo besos.


Fénix Mars~


jueves, 9 de octubre de 2014

Largos silencios

Ausente de olvidos,

me muevo,
cargo con el peso
de largos silencios.
Vivo esquivando
errores eternos,
los tuyos,
los mios,
el mismo cuento.
Ya no caigo más,
me levanto,
escucho el eco
de largos silencios.
Camino por bosques,
distantes cielos;
pongo al sol brillante
en mis manos,
me quemo.
Sano sin parar,
hay heridas muertas,
pequeños miedos.
Aun así, escucho
detras de la pared
tu nombre hecho trizas
de largos silencios.


Fénix Mars~


martes, 7 de octubre de 2014

La cuerda

Es increible como nos agarramos a esos pequeños hilos de esperanza. Los creemos cuerda y por eso tiramos y tiramos con mucha fuerza, hasta que se rompe...arde con el tiempo.
Me veo envuelta en dudas tristes, en ojeras que no descansan y un cuerpo casi apagado. Pareciera que esta primavera no se quiere asomar. Veo como el sol me envuelve sin que lo sienta aunque aveces me asfixia.
Todo pasa por dentro, me vuelvo piedra.
Me aferro a la luz mas pequeña, a esa estrella que elegí por entre todas y que me cuesta soltar, o pensar en siquiera hacerlo. No aguanto mi desamor.
Todo lo que llenó se vació asi de rápido, como si el tiempo se licuara  de nuestras manos para perderse en el pavimento, en las pisadas de esos que no ven más que sus pies en el camino. Soy, y somos, lo mismo: dos caras de una moneda que prefiere girar y girar, nunca descansar al caer. 
Me hundo en vos, te traspaso, choco contra todo y sigo; sigilosamente sigo. Mi pecho grita con esos últimos alaridos que me quedan que prefiero seguir asi, al traspasarte, y la respuesta es muy simple: sigo agarrada a una cuerda, una que me lleva a una estrella que elegí entre todas y que por más que la suelte, siempre sera mía,  siempre abrazaré el amor.

Fénix Mars ~

miércoles, 1 de octubre de 2014

ironia


El sonido retumbaba, se hacia gran eco entre las habitaciones. Estaba ahí, inmersa, media sombra de la ventana y la extrañeza mas grande: "¿En dónde estoy?". Ya eran media para las ocho, sola, escuchando el retumbe del ruido de los autos en la ventana. 

Sobraban otros justificativos del silencio que me rodeaba.
Estaba por entrar en un  nuevo mundo, uno que iba a hacer mio a lo largo del tiempo y que me daría un caparazón, algo que me cuidaría. Todo parecía moverse muy rápido. Algunas cosas seguían su flujo, lo acrecentaban,otras quedaban estancadas o quizá disminuidas.

Que realidad absurda!-pensé, uno espera hace mucho, moldea un sueño y espera...pero el viento trae hojas de todos lados que pueden ser una verdadera molestia. 
Ironía es navegar por esas aguas nuevas pese a la tormenta sobre nuestro barco a punto de comenzar. Ironía es el circo en el que estamos inmersos.

Fénix Mars