miércoles, 29 de abril de 2015

Otoño

Un día como cualquier otro encontré la risa a la vuelta de un árbol frondoso, en ese mismo donde me dispuse a compartir el sol y la totalidad del celeste cielo sobre mi.
Paseaba entre dorados suelos de entendimiento, mi vida, tan entre mis manos, comenzaba a desnudarse.
Había cosas que eran mejor dejar pasar, como todo aquello que alguna vez trajo barro. Me había deshecho de ciertas envolturas que parecían de piedra porque ese maldito tiempo las había sellado.
Ahora quizá estaba mas cerca. Aun así, con poco más de ese enorme verde frente a mi, no disponía a acomodar tanto embrollo, solo quería perdurar. 
¿Acaso no todos lo buscamos? Que esto no muera jamás porque solo así volvería a repetir el silencio.
Me hundo en los colchones de hojas, en las aves juguetonas de las ramas que hablan entre si, señalándome, porque se que lo hacen y dicen que hay algo; también me hundo en un roble dulce que me acaricia suave con su brisa...
...es otoño
y todo esta resurgiendo,
es otoño
y empiezo a encontrarme otra vez.

Fénix Mares ~

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